7.8.07

El 1

1 (El gato)

La concha de su madre al chino… Si será pelotudo!… Se cansó de gritarle el pija: Cuidalo, pegatelé… Bajalo afuera… Cuidado que se te va… Pero si será pelotudo Dios!!! Encima, esperó hasta el último minuto para mandarse semejante cagadón!!!! Uno menos y penal para ellos!!! La concha de su madre!!! Pero juro que si no se fue a la casa, lo cago a piñas en el vestuario!! La hinchada no lo aguanta! Si le dijeron a los dirigentes que en El fortín de santa clara no tenía que entrar ningún matungo!!!!

No podemos quedar afuera y de locales… Si con el empate pasábamos nosotros… Qué pelotudo este chino pajero!

Mirá como me grita la hinchada… Vamos gato! Vos podés gato!!

Sí, vení a atajarlo vos pelotudo! En 2 minutos me vas a querer cagar a piñas!!!

Encima me vino a ver la carmencita… Divina… Y con ese vestidito floreado que me encanta… La concha de la lora… No quiero que me tenga que aguantar de mal humor hoy… Todas en contra… Si ya la tenía lista para encamarnos!!!

Puta madre, si tengo los gemelos acalambrados del cagazo… Estoy re meado loco!!!

Encima me patea el forro del rulo… Culorroto que se fue porque le pusieron 200 pesos más. Puto, vendido y traidor… Y encima gozador… Se cree tan pistola el culeado este… Cómo carajo pateaba este? Como el boludo del nacho gonzalez: fuerte y a media altura a un costado… Pero cambió cuando la mandó al carajo con Olímpico… Después pateaba como el diego… perfil para un lado y al ángulo abajo del otro lado… Pero le salía para el orto… Qué le dice al 8?? Qué me vas a desparramar vos puto, si vos, puto, puto!! Ta bien referí, pero frenalo porque de acá no salimos eh? Y vo parala puto, que a vos te voy a desparramar a sopapos…

Qué cagazo Dios, qué le voy a pegar si mide ochenta metros… Desparramar? Si no puedo moverme, Dios! Me están matando los calambres… El técnico no me pone más!!! Me tengo que tirar, pero para caerme más que tirarme, hago el amague a un palo y me hago el caído.. si total… Ya estamos al horno! Pero qué lindo cagarlo a este puto…. Pero vamos a ser realistas… Ay!!!! La concha de dios!!! No puedo moverme!!! No puedo moverme!!! Rulo y la concha de tu madre!!!!

9 (El rulo)

Aaaaaaahhhhh!!!!!!!! Eeeeh Jué!!!!! (Compró!!! Compró!!!) Vamos Atlético carajo!!!! Penal mierda!!!! Vamos rulo pijudo nomás!!! Vos si que sos macho… Já! Y ahora lo echan al pelotudo este!! Bien hecho… Mogólico, si me cagaste a patadas todo el partido. Sí, vos forro…. Andate!!!!

Y de postre el gato gomez.. Já! Si supiera… Me la cogí a la carmencita y encima lo voy a gozar en su cancha… Si estás para atrás viejo forro!!!! Ché, Torres, mirá cómo lo desparramo al viejo choto este!! Qué? Qué vas a hacer vos viejo puto… Pero si te desarmo si te agarro.. Andá a la cucha viejo trolo!!!

Uy, cómo te voy a humillar pelotudo!!! Te la voy a colgar papito… Suavecito, apenas con la puntita para que entre lento, lento... Al medio del arco para asegurar... Como Abreu en la copa América a los brasileros…

Te voy a desparramar como un flan y voy a pasar al lado tuyo al trotecito para ir a tirarle un besito a la carmencita… Qué yegua esa… qué tetas...

Y encima en cancha de ustedes… Ahí se van a arrepentir y van a decir: cómo no le tiramos 200 mangos más al rulo??? Van a pedir perdón forros!!! Ya la pensé… Se la cuelgo al acabado éste y me voy a la tribuna a pedir perdón… Total? Vamo a ver si compran como el juez estos forros…

Vamo rulo eh!! Vamo… Ahí chifló! 1… 2… 3…

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Y como en sus épocas de gloria, el fortín de Santa Clara explotó en un solo grito:

Ga-to!!! Ga-to!!!!



(Para la amiga y colaboradora soledad m.

Sí, te afané a vos...)

El peronismo

En el movimiento las cosas son simples, viste…. Podés tener mil título y importa un carajo. Acá lo que pesa son otras cosas. Tener huevo. Eso importa. Tener aguante. Porque ojo, los trosko son preparado eh? Son gente léida, y se la bancan, pero dicen boludece nomá. En la última movida le sacamo 250 en negro a lo gerente de la fábrica y los tíos rompían las pelotas. Que en blanco, que la obra social, que la revolución… Que te parió boludo… A ver si vos fuiste a apurar al ronco gonzález a la salida para que no nos botonée más… O ustedes pelotudos se cargaron el auto del gerente… O le hicieron sorete las gomas a los autos de los de personal… Ahí no los vimos. Tienen huevos, pero también son huevones…

Si lo que queremos e poder salir el domingo con la patrona y los pibes a comer una pizzas, comprarle la profesional al pibe o que la nena tenga la bici...

La revolución es para ellos, no para nosotros.

Cuando terminamos el laburo, ellos se van en colectivo a sus casas y nosotros bordeamos el campito de al lao de la fábrica pal barrio. Ahí tampoco los vimos… Nos cagamos a piñas para pedir el agua pal barrio y no aparecieron…. Huevones… Ahí los cumpa son de fierro. Después te vienen a buscá pa las elecciones, pero se la juegan. Si necesitás guita o no llegás con la boleta de luz, te tiran unos peso y no te piden nada…

Ademá, la verdá ¿Cómo no ser peronista? Si el general nos dio todo. Nos dejó el país y algunos pelotudos lo entregaron… Encima los milicos nos hicieron mierda... Pero ser peronista es… es tocar el cielo con las manos… Somos la mayoría loco!!

Pero ojo… no cualquiera tiene huevos para tener banca en el peronismo… Sabés cómo te das cuenta?? Pa ser buen dirigente podés tener todo, pero lo mejor es el apellido… Tiene que terminar en vocal… esas,… las que no son ni a, e, i, o ,u… Entendés? Si termina en esas letras son una cagada… Te explico. Perón… Ves? Termina con N… Un maestro. Además vos decís peronismo y es más natural que el agua… O decís Menem… Entendés? El turco fue medio hijo é puta, pero es vivo. Eso no se lo podés negar. Se viste bien, le gustan las minas bien abundantes, carnosas, chupa bien… Un hijo de puta, ¡y que peronista! Ves? Además cierra. Termina con M, y salieron los menemistas... Y ahora el bizcocho… Es medio loji, pero tampoco es un pelotudo como otros… Ves? El bizcocho termina con R… Kirner y tenés kisneristas… Qué pedazo de hijo de puta…

Entendés porqué le fue mal al forro de delarrúa??? Termina con a.. Te imaginás uno que diga ser delarruaista??? Imaginate un cartel… delarrúa conducción… Qué va a conducir ese pelotudo!! La concha de su abuela va conducí ese boludo!!!



(Al maestro Fontanarrosa... Perdón por el afano que sólo sabrán reconocer los que lo leyeron...)

31.7.07

Silencio a dos voces (soledad m.)

ÉL

Ella tiene la boca y la lengua llena de piercings, una remera que dice “Bad excuses” y unos grandes ojos embadurnados de rimel.

En realidad, no sé precisamente qué quiere o a qué vino, porque llevamos exactamente treinta minutos de sesión y…, desparramada como está en ese sillón, lo único que hace es llorar. Tiene un llanto quedito, chiquito, silencioso.

Trae puestos unos borceguíes negros que quedan bastante desprolijos con esas medias corridas y esa pollera a cuadros, pero que, por otra parte, no puedo dejar de mirarlos. Son toscos, pero deben de cubrir unos pies pequeños y blancos como los de una geisha.

Seguramente he soñado esos pies en otra ocasión en que no eran mucho más grandes que ahora. Intento detener el llanto ofreciéndole un kleenex y diciéndole que estoy aquí para ayudarla, pero parece que es peor, que en vez de detener el llanto lo exacerba. Me acepta un pañuelo de papel, y comprendo dolorosamente cómo me atraen sus pies y todo su pequeño cuerpo, el bad excuses de su remera desfigurado por unos pechos redondos y plenos, y le digo que no tema, que puede confiar en mí, y que esto, como es nuestra costumbre, no sale de acá.

Ella me mira con una mirada extraña, ha dejado de llorar. Saca algo de su mochila negra que la penumbra no me deja ver y luego el fogonazo, la luz, la nada.


ELLA

Hace media hora que no puedo parar de llorar, no sé cómo explicarle esto que me pasa. Me da mucha vergüenza, porque si ya desde antes esto me asqueaba ahora es peor. Hace un mes y medio que lloro y lloro a escondidas, y él, como si nada, mirándome las piernas, qué mirás degenerado seguro te importa un pito lo que me pasa.

No sé cómo decirle, no sé qué va a responderme, en realidad no creo que le importe mucho, Soy una más de los que vienen acá, tanto loco suelto y yo acá, cuando tendríamos que estar en otro lado. Tanto silencio acumulado en estos años. Cómo duele tanto no decir.

Me mira con su aire profesional, escudado en sus lentes y en vez de abrazarme de decirme qué te pasa, me ofrece un kleenex el muy hijo de puta. Un kleenex, lo único que puede darme, podés creer. De repente noto que sigue mirándome las piernas y que me está mirando las tetas de una manera descarada, y se me agolpa toda la bronca. El atraso de un mes y medio, el miedo, la vergüenza de mirar a mamá, las noches sin dormir, la sombra en la puerta del cuarto…

Se acerca y me dice que esto no sale de acá como es nuestra costumbre y sé ahora, que no vale la pena llorar, que no entiende todo este silencio. Por eso saco la 22 de la mochila y hago un orificio rojo y perfecto en el medio de su frente. Un orificio grande y perfecto. Como el que llevo dentro de mí.



soledad m. (amiga y colaboradora).

27.7.07

Príncipe Batracio (soledad m.)

¿Alguien conoce al Príncipe Batracio? ¿Alguna supo descubrir alguna vez ver aquel caballero de blanco corcel detrás de la viscosa piel de un sapito?¿Tuvo alguna la osadía de besar esa gran ,graan bocota húmeda y putrefacta para salvar a un pobre príncipe heredero?¿Ah, se animarían?

Mírense detrás de sus revistas de moda, las ideas bajo los secadores de la peluquería, sí, perdiendo el tiempo en boberías y en chismes y en sacarse los novios y limarse las uñas y mostrar los colmillos en cuanto aparece una más joven. Quién sabe cuántos príncipes batracios mueren en las noches de verano croando su amor y ustedes ni enteradas. No saben de la poesía batracia, ni de su misterio. Tanta canción de luna y camalote que no llega a sus sordos corazones. Frígidas todas.

Menos yo, que una vez me encontré a mi Príncipe Batracio, no me acuerdo si fue tras el portón del patio de mi casa o en el jardín zoológico cuando fuimos con Andrés y los chicos. No, fue en el zoológico, sí, me acuerdo bien. Ese Andrés, pobre, tan bobo….ni cuenta se dio.

Cuando Príncipe Batracio y yo nos miramos el mundo dejó de existir y fuimos el uno para el otro. Tan quietito, entre camalotes y agua verde. Tan sereno e impoluto en el agua estanca y olorosa…

Los chicos corrían, pegoteaban sus manos con algodón de azúcar en la campera de Andrés, se agarraban de los pelos, mientras mi príncipe y yo nos transportábamos el uno hacia el otro.

¿Cómo nadie lo vio antes, cómo nadie se percató de ese sapito de ojos oscuros parado en la laguna de los flamencos? ¿Nadie vio su corona dorada de papel de chocolate brillarle sobre la testa? Nadie, sólo yo, fui elegida y caí bajo el hechizo de su boca sensual y majestuosa. Porque el amor verdadero es así: se está destinado o no. Y sucede, simplemente.

Me lo llevé con mucho esfuerzo, después de sobornar al guardián de los flamencos para que me dejara entrar en la laguna y liberarlo de esos barrotes rosados y frágiles. Costó mucho convencer a Andrés de que era una mascota para los chicos. Lo deposité suavemente en la cartera, en la funda del celular para que fuera más cómodo y calentito.

Por la noche, le rogué a Andrés que durmiera en el sofá y me llevé a Príncipe Batracio a mi cama. Ninguna de ustedes sabe, ni sabrá nunca, bajo esas pelucas de metal rosado que les queman las neuronas, de la exquisitez de la boca de un príncipe moro, de sus labios carnosos, de su piel morena y sibarita, de su hambre de mí, de los rincones de sus tatuajes que bailan entre sus músculos, de su orgasmo susurrante y masculino, cuando deja atrás su piel viscosa y moteada. De su rara mirada negra como una noche sin estrellas, de los aros que encadenan su nariz a este hechizo.

Andrés no lo supo nunca: es más, cansado del sofá, de mí y de mi amor por Príncipe Batracio, se fue. Nunca me entendió brillante como una luna en el Bósforo por las mañanas, cuando, mientras hacía las tostadas, recitaba poesías eróticas en idiomas extraños que ni yo conocía. Me miraba con el café humeándole en las narices nublando sus ojos desencajados. Durante unos meses, meneaba la cabeza resignado y partía a trabajar. Me creía trastornada o enferma y me aconsejaba tratamiento psiquiátrico.

Después, se enojó, chilló, pataleó, se fue con otra, volvió, imploró su amor, y yo, ni. ¿Cómo puedo cambiar a mi Príncipe Batracio? ¿Cómo olvidar su verde piel húmeda transformarse en terciopelo oscuro e insaciable por la noche?

Ahora estamos mejor, tenemos un cuarto y la dicha entera para nosotros. Nos gustan los atardeceres de verano, cuando el ocaso se enrojece de vergüenza ante nuestros besos y el croar de mi hombre-sapo se transforma en sibilantes obscenidades foráneas que me dice al oído.

Nadie nos entiende, ni los enfermos ni los doctores. Y es lógico: porque no tienen el coraje ni la fantasía de nuestro amor. Y los médicos trabajan para que sus mujeres quemen la poca inteligencia que les queda en la peluquería y se ensordezcan con los chismes y las revistas de moda. Y así, el corazón se les endurece y miles, millones de príncipes sapos mueren en los charcos cantándole a la luna en vano. Porque no los escuchan y no pueden salvarlos.

Por suerte, yo iba poco a la peluquería, no lo soportaba. Y aún así llena de canas como estoy, Príncipe Batracio me mira como si yo fuera su Rapunzel. No le importa nada de mí, más que yo, desnuda e íntegra, impoluta y transparente como una hoja en el viento, como un barquito de diario en el Bósforo, que es así como él llegó hasta acá. Para buscarme.

Mientras tanto, en voz baja y susurrante, soy el centro de los chismes: dicen que estoy obsesionada psicóticamente con un animal, un raro caso de zoofilia, dicen. No saben nada y cambian la medicación constantemente.

Dicen que a la noche se escuchan mis gemidos. Y claro, no son sólo míos.

Pero no entienden. Rara la persona acá adentro que se anime al amor. Rara. Yo nada puedo hacer para convencerlos de algo que no sienten y no escuchan: el latido de su propio corazón. Tan parecido al croar de un simple sapito por las noches de luna llena.



soledad m. (amiga y colaboradora)

15.7.07

Fulbo

Domingo. Me avisan que el partido de la sexta fecha empieza a las cuatro de la tarde.
Eso significa que empieza a las cuatro y cuarto y termina tranqui a las seis y cuarto.
Me dió un poco de miedo pensar que jugábamos a la misma hora que la final de argentina con brasil.
Salí un poco antes. Pasé a buscar a gustavo f.
Cuando llegamos estaban terminando de jugar el segundo y el tercero del campeonato. Esperamos. Lentamente, a cuentagotas, fueron cayendo los nuestros.
Estábamos los once y dos suplentes....
Pensaba en lo poco que me importaban TyC, canal 13, CTI, y tooooodas las marcas que me dicen que la selección es más importante.
No cambio mi partidito de los domingos con los muchachos por nada. No quería perderme las cargadas de mis compañeros cuando cierro mal una pelota, o cuando el siete de ellos me pasa como alambre caído y me salva el vasquito...
Porque lo que pasa es simple de explicar... No cambio a mi equipo por ninguna final....
Nosotros jugamos al fulbo...
Eso es lo que pasa...
Como si tuviésemos ocho, diez, trece años jugamos a la pelota, jugamos al fulbo...
Y la verdad, eso no lo cambio por nada...

4.6.07

Quién soy yo?

Si bien nunca pude responder con certeza tamaño interrogante, las personas con las que me relaciono han podido hacerlo con relativa claridad ...
Por ejemplo, en muchas reuniones sociales, al verme entrar y luego de un murmullo general, siempre se escucha una vocecita que dice: Esún pelotudo!...

L

No soporto a los buenos perdedores...